• La quinta edición del festival Sonórica hizo brillar a Viva Suecia cuando el sol aún no se había puesto en Castro Urdiales. 

• Mikel Izal acercó el paraíso a sus casi 12.000 seguidores

Marta, corresponsal llamística en el tercio norte de la Península

Este fin de semana Castro Urdiales ha vuelto a rendirse al Sonórica, festival más que consagrado ya, que hace vibrar cada mes de julio la costa cántabra y que este año nos regalaba un cartel de alto nivel.

El viernes, desde poco antes de las 18h, los dos escenarios situados en el estadio Riomar iban calentando con artistas y grupos como No quiero, Merino y Alba Morena. Pero fue a partir de las 19h cuando los aledaños del estadio ya vaticinaban uno de los momentos álgidos del festival, la actuación de Viva Suecia, que dedicó a las casi 12.000 personas que acudieron a la cita casi hora y medias de exitazos y temas nuevos. Los murcianos se marcaron un buen repaso a sus mejores temas, como No hemos aprendido nadaEl bien o Justo cuando el mundo apriete, y presentaron sus últimas apuestas que sin duda ya han dejado huella entre su público: Dolor y Gloria y la colaboración con Siloé, Sangre. Además, los de Valladolid sorprendieron saltando al escenario para brillar en directo junto a Viva Suecia, protagonizando uno de los momentos estelares del festival.

Ya entrada la noche aterrizaba sobre el escenario Mikel Izal, con un repertorio perfectamente diseñado en cuatro episodios de una gran pieza: El miedo, la calma, la fe, el paraíso. Con una puesta en escena espectacular, el compositor desgranó sus temas en solitario sobre estos cuatro conceptos, sin olvidar las canciones ya convertidas en himno que le dieron a conocer. Mikel se enfrentó al miedo, apostó por la calma, compartió su fe y acercó el paraíso a un público que reflejaba emoción y entrega a partes iguales. 

A los pies de la madrugada llegaba el turno de Siloé, grupo vallisoletano que se encuentra en el mejor momento de su carrera, tras presentar su cuarto disco, Santa Trinidad. Su conexión con el público fue explosiva, su fuerza, personalidad y aplomo sobre el escenario ya son dignos de una banda veterana. Así, protagonizaron momentos mágicos especialmente con temas como Si me necesitas, llámameTodos los besos y Que merezca la pena.

El sábado, el Sonórica, festival que cumple ya su quinta edición en la ciudad, comenzaba con Paula Vázquez, Carlos Ares y la preciosa voz de Yarea, antes de que saltara al escenario Rulo y la contrabanda. El cantante del mítico grupo La Fuga acercó a sus más fieles sus canciones con la banda que formó en 2010, tras su separación de La Fuga: Mi cenicientaNoviembreConfeti o Heridas de rock & roll, que dedicó a su hijo de tres años, fallecido hace escasas semanas. Pero también hizo un guiño a sus grandes éxitos de los primeros años 2000 y regaló al público una dosis de nostalgia con Por verte sonreír o Paquí pallá

Gran parte del público esperaba la actuación estelar de Dani Fernández, que ya había pasado por el escenario del Sonórica en su edición de 2023 y que ofreció un enérgico espectáculo, en el que puso absolutamente todo en cada uno de sus temas: Dile a los demásTodo cambiaSolo tienes que avisar o el último éxito, Me has invitado a bailar, revolucionaron el Riomar bien entrada la noche. 

Y para rematar la jornada, Love of Lesbian, veteranos pero siempre entregados a sus fieles, que hicieron un recorrido por sus temas más nuevos de los últimos años. No faltaron por supuesto Allí donde solíamos gritar o Club de fans de John boy. Los de Barcelona abogaron también por una sociedad “más calmada, en una época en la que el criterio se encuentra en uno de sus momentos más difíciles”. 

El Sonórica 2025, que cambió de nombre en 2024 (en las ediciones anteriores se conocía como Sónica) ha puesto el broche de oro en su quinto aniversario. A los exitazos de este año se suman los que ya subieron a su escenario en ediciones pasadas: Vetusta Morla, Amaral, La M.O.D.A., Zahara… y que vaticinan un futuro muy prometedor para uno de los eventos más importantes del verano en Cantabria.